El domingo 2 de febrero, con ocasión de la fiesta de la Presentación de Jesús en el Templo, nuestro santuario de Santa Rita celebró un momento especial de oración para conmemorar la «Jornada de la Vida Consagrada». El objetivo era dar gracias al Señor por el don de las personas consagradas y por los numerosos carismas que se encuentran en las antiguas órdenes y comunidades religiosas. Rezamos por las vocaciones, para que Cristo suscite siempre vocaciones dedicadas únicamente a la venida del Reino de los Cielos, convirtiéndose en faros en la noche y en signos para todos los bautizados.
Cincuenta fieles devotamente reunidos, adorando ante el Santísimo Sacramento, cantando y meditando diversos textos de la Escritura o del Magisterio para maravillarse ante la belleza y la grandeza del carisma de la vida consagrada, esos hombres y mujeres que se consagran para ser UNO con Cristo pobre, casto y obediente.
Gracias a todos los que con tanto esmero organizaron este acto.





